¿Eres más de copas o de cervezas? El bar se recupera mejor que la discoteca

Las cervezas y el vino repuntan respecto a las bebidas espirituosas

Pese a la incipiente recuperación de la economía y el consumo, a los españoles ya no les va la noche. O, al menos, no tanto como antes. El número de establecimientos nocturnos se ha reducido un 5% con respecto a 2014. Y el gasto mensual en copas se ha contraído desde los 95 euros de 2009 a los 55 euros en 2013. En 2015 hay un pequeño repunte, hasta los 67 euros al mes. Así lo apunta el estudio de la consultora Nielsen ¿Por qué entramos (ahora) en un bar?, presentado este martes.

Las terrazas y los bares sí que notan la recuperación. El ocio diurno, de hecho, parece vivir su mejor momento tras la crisis: los bares han vuelto a abrir —un 3,6% más en 2015 con una previsión de crecimiento del 1,5% para este año, según dibuja el Panel de Hostelería de la firma de análisis— y la cerveza supone ya más del 56% del crecimiento de la hostelería diurna.

“En siete años se han destruido entre 25.000 y 30.000 puntos netos de hostelería y la parte que más ha sufrido con la crisis ha sido el consumo nocturno”, ha apuntado Agustín Sans, responsable de la división de hostelería (Horeca) de Nielsen. El número de locales nocturnos ha bajado de los 18.604 establecimientos de 2014 a los 17.638 de este año.

Según Sans, son muchos los factores que han provocado este desenlace para las discotecas y los locales de copas: la crisis es uno, pero también pesa la legislación, cada vez más estricta en términos de ruido y horarios. Y hasta influye la moda de los productos saludables —que lleva a consumir menos bebidas de alta graduación— o los hábitos más austeros que los consumidores han interiorizado durante la recesión.

Las expectativas son sin embargo positivas: la confianza del consumidor ha vuelto a crecer hasta situarse en los niveles de 2009 y los hogares están gastando más, también en ocio, aunque esta partida todavía no ha alcanzado los niveles de 2009.

En cuanto al desembolso en restauración y bebidas, la encuesta anual de presupuestos familiares, publicada el pasado lunes por el Instituto Nacional de Estadística aclara su magnitud: el año pasado, las consumiciones en pubs y discotecas se situaron en el medio millón, mientras las de bares y cafeterías rebasaron los 23 millones de euros. Asimismo, de los 3,3 millones de euros invertidos en bebidas alcohólicas, casi la totalidad de ese dinero acabó en cerveza y vino, mientras los espirituosos y los licores solo superaron ligeramente el medio millón.

¿Cuántos bares hay en España?

“La cerveza y el café son las categorías que más gente mueven”, ha remachado Sans. La aguja de la balanza se ha movido de la noche al día, en un país donde hay un bar cada 175 habitantes —un ratio mucho más alto que el de los vecinos británicos o alemanes, que respectivamente tienen uno cada 500 y uno cada 400—, hasta los 244.000 locales, excluidas las cadenas y los negocios estacionales de la costa. Seis de cada 10, apunta Nielsen, se adscriben a la categoría de bar tradicional, y tienen una antigüedad media de 15 años. Pero el consumidor ya busca otras experiencias.

“El consumo diurno de bebidas alcohólicas de alta graduación ha crecido por encima del 7%, casi tanto como la cerveza, que roza el 8% de incremento”, mantiene el informe. Por ello, los bares se están adaptando para ampliar su abanico de oferta y convertirse en locales donde a la vez se pueda desayunar, comer, tomar una copa de vino o una buena cerveza artesana a media tarde. En las salidas nocturnas, por otro lado, los españoles prefieren cada vez más la cerveza, que crece un 3,1%, frente al 0,7% de los espirituosos.

“Los bares que perduran son los que ofrecen algo diferente”, ha aclarado Sans. En particular, las franquicias —los grupos de restauración ya alcanzan los 7.416 puntos— y los establecimientos que ofrecen descuentos y promociones a través de aplicaciones en Internet están ganando terreno, ya que responden a las necesidades de un cliente que quiere encontrar buenos precios pero a la vez no está dispuesto renunciar a la calidad. “Se podría hablar de una democratización de la restauración”, ha dicho Gustavo Núñez, director general de Nielsen. “Antes el bar era el bar y te tenías que adaptar; ahora hay mucha oferta y las franquicias han traído la innovación al mercado”.

En particular, los españoles sienten cada vez más atracción por las bebidas premium, los vinos de denominación de origen y las cervezas artesanales, y son más fieles a un producto que a un establecimiento. En este escenario, Internet toma cada vez más relevancia: no solo es el lugar donde encontrar ofertas y descuentos, sino que se ha convertido en un escaparate donde las opiniones de los consumidores pueden determinar el éxito o fracaso de un negocio.

Fuente: El País

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